Tus versiones, en la sala donde ya está tu equipo
Chronik vigila los repositorios que elijas y publica un resumen legible en cuanto sale una versión: sin bots que cuidar y sin tokens que entregar.
Después eliges un canal. Dos pasos, y ningún token de acceso sale nunca de tu lado.
Hecho para quien publica
La mayoría de las integraciones están escritas para quien lee: un feed al que te suscribes. Esta está escrita para quien publica la versión: tú eliges qué repositorios se anuncian, adónde va cada uno y qué dice el mensaje.
Llega porque GitHub lo dijo
Sin sondeo, sin horario, sin ventana en la que exista una versión y nadie lo sepa. GitHub envía el evento y el anuncio lo sigue; por eso mismo aquí nada necesita un token que siga funcionando mientras duermes.
Notas de versión que sobreviven al viaje
Los títulos siguen siendo títulos, las listas siguen siendo listas, las tablas siguen siendo legibles y un bloque de código conserva su forma. Las notas escritas en Markdown de GitHub se representan para cada destino en lugar de pegarse en él: ese es el fallo que parece que no pasó nada.
Gratis, y no es una prueba
Sin recuento de usuarios, sin precio por repositorio, sin plan que caduque y se lleve tus reglas. Mantenerlo cuesta tan poco que cobrarlo costaría más que mantenerlo.
Alojado en la UE
Los servidores, la base de datos y las copias de seguridad están en la Unión Europea, y la lista de quién más trata algo está escrita en vez de insinuada. Es una afirmación que puedes comprobar, en el aviso legal y en la política de privacidad de abajo.
Después eliges un canal. Dos pasos, y ningún token de acceso sale nunca de tu lado.